2020: Un año para olvidar… o todo lo contrario.

En este último post del año, voy a intentar hacer la mínima referencia posible a la pandemia. Es evidente que está ahí, y que nos ha dejado algunas lecciones sobre el valor y el precio de las cosas, que no debemos de olvidar.

Si tomamos buena nota de la lección, el 2020 no será un año para olvidar, sino todo lo contrario, un año a partir del cual tomar ciertas decisiones, en colectivo como sociedades avanzadas que se supone que somos y por supuesto a nivel individual en la medida en la que uno se quiera aplicar el cuento.

A mi se me han ocurrido cinco bloques principales de aprendizaje, probablemente a ti se te ocurran muchos más, pero estos cinco me parecen los fundamentales:

 

1-      INVERSIÓN EN SALUD PÚBLICA Y PREVENCIÓN.

Viruela (1921), Difteria (1944), Polio (1965), Tétanos (1965), Tosferina (1965), Sarampión (1968), Triplevírica (1981), Hepatitis B (1992), Hendra (1994), Haemofilus influenze C (1996), Nipah (1998), Antimeningocóquica (2000), SARS (2003), Varicela (2006), V papiloma humano (2007), Mers (2012), Ébola (2014), neumococo (2015) y COVID19 (SARS- COV- 2) (2019).

Creo que no necesitamos más ejemplos para darnos cuenta de que todas estas patologías han matado y matan, si no contamos con las vacunas y los tratamientos adecuados. En tanto en cuanto la CIENCIA hace su trabajo, tenemos que contar con mayor inversión y peso específico de las áreas de Salud Pública y Prevención. Sigue siendo mucho más económico prevenir que tratar, y a buen seguro el cambio climático y el tipo de relación que nuestras sociedades tienen con los animales tendrán un gran impacto en Salud Pública y Prevención, convirtiendo este área en estratégica en las políticas internacionales y nacionales. Sin salud, no hay economía.

 

2-      INVERSIÓN EN CIENCIA.

Las patologías citadas anteriormente, son mortales hasta que la Ciencia hace su trabajo (vacunas, tratamientos, etc.)

“En los momentos de crisis la inversión en ciencia básica, no sólo en medicina, es una apuesta segura para impulsar el crecimiento económico, crear empleo y mejorar la calidad de vida.”

La fuente que he seguido, para argumentar este punto, simplemente a modo de ejemplo, es esta publicación de la revista QUO. Tess H. Santacreu presenta estos argumentos:

a/ No es que los países ricos hagan ciencia, sino que la ciencia enriquece a los países. b/ La ciencia básica es rentable. c/ Invertir en ciencia genera empleo. d/ Invertir en ciencia salva vidas. Nunca se había hablado tanto de vacunas e investigación en prime time en los principales medios de comunicación, como hasta la llegada de esta pandemia y su impacto en nuestras vidas en todos los sentidos. e/ La ciencia básica es rentable incluso en momentos de crisis.

Yo por mi parte, he intentado aportar mi granito de arena firmando la Campaña “Constantes y Vitales” del grupo A3 Media, para que al menos en España, la inversión en ciencia se eleve como mínimo al 2% respecto al Producto Interior Bruto (PIB). Si me lees desde España, te animo a que tú también lo hagas.

 

3. LA ELECCIÓN DE REPRESENTANTES PÚBLICOS.

Si hacemos un rápido repaso a la gestión internacional de esta crisis, y sin ningún ánimo de polemizar en este punto, es evidente que a la hora de disfrutar de la democracia y de ejercer nuestro derecho al voto, debemos de votar gestión y no ideologías. McKinsey & Company viene haciendo periódicamente y durante toda la pandemia una actualización del impacto de la misma en la economía global. No tienes más que consultar estos datos. Sin comentarios.

 

4. GLOBALIZACIÓN Y DIGITALIZACIÓN.

Este punto además lo tengo bastante interiorizado desde hace años, allá donde tengo actividad profesional. Todo este momento pandemia no hace más que acelerar procesos que están encima de la mesa desde ya algún tiempo.

Si empezamos por ejemplo con las teorías de Capital en el Siglo XXI de Thomas Pikkety, cuando la tasa  de retorno de inversión en capital es mayor que la tasa de crecimiento económico, el resultado es la concentración de la riqueza, y esta desigual distribución de la riqueza causa inestabilidad social y económica. Puedes continuar con alguna de las publicaciones sobre el futuro del empleo de Marc Vidal. Aunque mi referente de cabecera para estos asuntos sigue siendo Enrique Dans con sus brillantes libros, Todo va a cambiar y Viviendo en el Futuro.

Bueno, no tienes más que hacer un rápido repaso a los sectores que han salido más favorecidos de la crisis, y todos los que más han sufrido.

No se trata de ser agorero, simplemente se trata de que cada uno a nível individual decida donde quiere estar en un plazo razonable de tiempo y tomar decisiones para que eso ocurra.

En mi caso particular, ya vengo tomando decisiones con clara vocación global y digital en mis dos principales actividades profesionales. Este punto, relacionado sobre todo con el sector BioTech, prometo desarrollarlo con más profundidad en el primer post de 2021.


5. WORK FROM HOME (WFH).

Para algunos todo este movimiento del trabajo en remoto ha sido algo novedoso, para mi por lo menos, no tanto. Lo que sí ha sido nuevo es el deficiente manejo de calendarios, la sobrecarga de videoconferencias, y la necesidad de justificación de algunos empleados en algunas organizaciones. El movimiento WFH ( o de trabajo en remoto) llega para quedarse. Será algo que dependiendo de la Corporación de turno, se adapte con más o menos rapidez. La cultura de cada Organización será clave en esta implantación; por ejemplo, en donde la cultura del centralismo, la jerarquía o la verticalidad sea más acuciante, habrá otros intereses y lógicamente será más lento. Pero esta será la tónica general, tendremos organizaciones más ágiles, globales, digitales y horizontales. Sin escondites, favoreciendo además una más objetiva gestión del talento, basada en la evidencia.

Como un claro ejemplo del movimiento WFH, me ha llamado la atención la confesión pública de David Bonilla en su Bonilista del 6 de Diciembre, “El Viaje” en donde siendo un emprendedor de éxito y de referencia para muchos, decide mudarse con su familia desde Madrid a La Coruña, cuando históricamente el camino inverso había sido el tradicional, durante décadas o incluso siglos.. Por cierto, te animo a suscribirte a la Bonilista de David, si eres inquieto, emprendedor, o inconformista. No le conozco personalmente, pero tenemos amigos comunes que le avalan, además de su trabajo, como tipo de referencia.

Como decía anteriormente, la pandemia está acelerando procesos, porque la globalización y la digitalización ya estaban ahí antes de la pandemia.

En fin, que no estigmaticemos el año 2020. Este año no tiene la culpa, técnicamente la pandemia se detecta en los últimos meses de 2019, así que recojamos las lecciones que nos deja, y como sociedad primero, y a título individual después, apliquémonos el cuento. 

Os deseo todo lo mejor para el 2021, y que tengáis mucha salud para pelear por vuestros sueños.

 

Referencias bibliográficas:

QUO. Las cinco razones por las que hay que invertir más dinero en Ciencia. (enlace) 25 de noviembre de 2020. Por Tess H. SantaCreu.

Grupo A3 Media. Campaña “Constantes y Vitales”. Enlace.

McKinsey & Company. COVID19 implications for business. Enlace.

Vala Afshar. Twitter.

Capital en el siglo XXI. Thomas Pikkety.

Marc Vidal. La destrucción del empleo aún no ha comenzado. Enlace.

Enrique Dans. Todo va a cambiar y Viviendo en el futuro. Enlace.

Tobi Lutke. Twitter.

David Bonilla. Bonilista. Enlace.